Detalles antes de empezar

Como la topografía del Alto Parapetí es demasiado accidentada y con pocos espacios cultivables, la ganadería debe estar limitada y complementada con el ganado porcino; la agricultura de cultivos rotatorios se dedica principalmente al maní y al maíz. Para el consumo propio se cuenta con aves, ganado equino que por ser altamente depredadores no debe exceder de cierto número; las huertas de cítricos, caña y verduras son un complemento indispensable para tener una alimentación equilibrada.

Antiguamente se comercializaba queso y mantequilla como se puede comprobar por algunas etiquetas encontradas en el baúl de los recuerdos con el nombre de “Hacienda Guaraca” de René y Hnos. pero con los años malos de enfermedades en el ganado y la gran variedad con que se cuenta en el mercado, obliga a producir solo para el consumo propio. La pesca que se la realiza con redes o anzuelos provee principalmente de bagres, sardinas y sábalos. La caza indiscriminada de tigres, pumas, titis, urinas, chanchos del monte y aves ha ocasionado su casi desaparición, aunque todavía se pueden encontrar en pequeñas cantidades.

En Curupi ubicado al pie del cerro Incahuasi, existe un lugar sacado de una fábula, pues en una especie de hornacina se encuentra una cabeza tallada en piedra rodeada de estalactitas, increíblemente mencionada en una guía de turismo de la ciudad de Sucre, posiblemente con notas de algún ignoto viajero. Con suerte es posible encontrar en algunas casas utensilios domésticos y de caza tallados en piedra de la época incaica.

A dos kilómetros río debajo de Yapuimbía se ubica Aparoa con aguas termales o eupueranta para curas de reumatismo.

Para llegar al Alto Parapetí se ingresa por Caraparicito, es decir por el camino que abrieron allá por 1960 los vecinos de la zona, es el único que se puede transitar en época de lluvias con mucho sacrificio de parte de sus habitantes porque las rutas de YPFB son inaccesibles por sus escarpados cerros y la tierra demasiado arcillosa. Otra ruta de ingreso es la de Cuevo, donde se registraron los últimos acontecimientos, aunque para llegar al lugar se necesita dar un giro de 180 grados. Otro camino de ingreso es el que va de Muyupamampa, cruzando el río Parapetí por detrás del cerro Incahuasi a la altura del angosto de Oquendague, para llegar a Itau y finalmente al Parapetí.

YPFB abrió dos rutas de ingreso desde Camiri para el oleoducto Camiri- Sucre, la primera entrando por Chorety, Irenda, Yerbabuenal, Yaguapoa y la Casa de Chapa, la segunda que es utilizada en la actualidad entra por Chorety, Guapoy, Charaguamí y Tacuarandi.

Sus habitantes practican a cabalidad la ley de la hospitalidad, amigos, conocidos, gente de paso reciben siempre el trato de invitado especial. Para salir al pueblo generalmente se apela a la voluntad de los dueños de movilidades cuya ayuda que nunca es negada.

No hay tierra mas dulce que el Alto Parapetí, quien la conoce queda prendado de ella, en Buena Vista, el viejo roble que fue don Ernesto y la mama grande que es doña Julia  alegran la vida a la cabeza de esa gran mesa llena de hijos, nietos, amigos y visitantes diarios con las comidas propias como el asadito al palo con mote, queso y yuca , los biscochos, roscas y el tujuré de la tarde que son el preludio para llegar a la noche y tomar mate en el corredor alrededor de los abuelos, esperando los cuentos de miedo y terminar todos acurrucados sin querer ir a la cama.

Este es el Alto Parapetí, visítenla serán siempre bienvenidos.

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